¿Sabes qué es un Vino de Pago?

D.O. Pago es el mayor reconocimiento de calidad que otorga la Unión Europea a un vino en España.

 

Es la máxima categoría que puede obtener un viñedo y nos hace merecedores de elaborar vinos bajo nuestra propia denominación de origen: “Denominación de Origen Protegida La Jaraba”.

 

La “Ley de Viña y del Vino” establece diferentes tipos de vino en función del origen, exigencia y calidad, desde el vino de mesa hasta la clasificación más alta: La Denominación de Origen Vino de Pago.

 

¿Cuáles son los requisitos para conseguir la calificación de “Vino de Pago”?

Según establece la Unión Europea, un lugar-enclave de tierra situado en suelos de condiciones extraordinarias y con microclimas que favorecen el crecimiento de un determinado tipo de cultivos, los cuales desarrollan una mejor calidad, distinguiéndose de otras zonas vecinas por su personalidad y estilo propio. Según establece la Unión Europea, un lugar-enclave de tierra situado en suelos de condiciones extraordinarias y con microclimas que favorecen el crecimiento de un determinado tipo de cultivos, los cuales desarrollan una mejor calidad, distinguiéndose de otras zonas vecinas por su personalidad y estilo propio.

 

Por lo tanto:

 

✔Pertenecer a un paraje en concreto, con unas características culturales, medioambientales, climáticas y geográficas propias, diferentes al entorno que les rodea, que le confieren una calidad especial.

 

✔Uva procede, al 100%, de esa zona única, que pasan por estrictos controles de calidad. No se pueden elaborar vinos con uvas de otra zona.

 

✔Toda la producción, elaboración y embotellado debe hacerse dentro del pago, y por los propietarios.

 

✔Debe implantar y cumplir un sistema de calidad que revise todo el proceso, desde los viñedos hasta la venta al cliente final.

 

✔Previamente debe haber pertenecido a una Denominación de Origen, manteniendo esa reputación durante 10 años.

 

pago de la jaraba

DOP La Jaraba

Viñedo

En la constitución de los vinos de este Pago, de los que los franceses llaman terroir, nos encontramos unas muy españolas Tempranillo y Graciano, a las que escoltan las bordelesas Cabernet Sauvignon y Merlot en tintos, así como Sauvignon Blanc en blancos.

Un exhaustivo estudio del potencial de las diferentes parcelas-suelos de la finca, junto con la elección de la variedad más adecuada en cada caso, moldea las características organolépticas de unos auténticos gigantes sensoriales.

Suelos

Suelo Franco

Suelos ricos en guijarros gruesos de aluvión, sin duda erosionados por el antiguo transcurso de agua que había en la zona.

Obtenemos:

Vinos con notas minerales, complejos en matices y expresivos

Suelo Franco Arenoso

Suelos profundos con un alto componente en texturas arenosas compuestos principalmente silicatos.

Obtenemos:

Vinos muy intensos y equilibrados debido al alto estrés hídrico al cual está sometido la planta por las arenas profundas que percolan el agua.

Suelo Franco Arcillo Arenoso

Suelos de profundidad media, con gran capacidad de intercambio catiónico y muy ricos en cuarcitas.

Obtenemos:

Planta con buena disposición de nutrientes que da vinos de intensidad media alta, con alta intensidad colorante.

Clima

La privilegiada situación de las 77 hectáreas de viñedo arropadas por 92 ha de monte compuesto por encina y pino le confiere un microclima diferenciador, además de dotar a los vinos de toques balsámicos que, junto al mayor contenido mineral de los suelos de origen fluvial, contribuye a producir unos vinos complejos, intensos, aromáticos y amplios, con marcadas notas minerales y aromas balsámicos.